

El proyecto consistió en reformar un edificio comercial de tres plantas situado en el centro de la ciudad para convertirlo en un edificio residencial, con locales comerciales y aparcamiento privado en planta baja. Mediante una estructura metálica, se añadieron tres plantas adicionales a la edificación existente, lo que permitió construir un total de 12 viviendas de entre 60 y 90 m².



















