

El proyecto se ubica en una parcela rectangular con ligera pendiente, situada fuera del casco urbano. La vivienda se organiza en forma de L, abierta al sur, liberando el máximo espacio para el jardín —por el cual se accede a la casa— y dejando una zona más compacta y funcional al norte para el acceso rodado. Las fachadas norte y laterales se resuelven con hormigón prefabricado, con pequeñas aperturas orientadas intencionadamente que controlan las vistas. Las fachadas orientadas al sur se abren con grandes superficies acristaladas hacia el jardín privado, protegidas de la radiación solar por grandes paneles de lamas correderas. Las cubiertas, planas y aterrazadas, se conciben como prolongación del espacio interior. La planta baja concentra todas las zonas de día, orientadas al jardín y articuladas en torno a una barra central que se convierte en el corazón de la vivienda, respondiendo así a las necesidades sociales de los clientes, vinculados al mundo de la restauración. Superficie: 303 m².









