

Savallà del Comtat es un pequeño pueblo de Cataluña construido íntegramente en piedra tradicional, en una meseta con fuertes desniveles entre calles. El objetivo de la intervención era mejorar el uso y el acceso al jardín de la casa y reparar los muros de contención de piedra, en mal estado. El pequeño jardín estaba dividido en dos niveles. La actuación consistió en conectarlos mediante una escalera exterior y crear un porche de piedra en la terraza inferior, lo que permitió ampliar el jardín superior y generar un nuevo espacio de ocio. El porche se ejecutó aprovechando las obras de reconstrucción y mejora de los muros de contención existentes, con una intervención cuidadosa en un área protegida urbanísticamente.















